Hablando de complejos

Quiero comenzar esta entrada asegurándote una cosa, todos tenemos complejos. Sí, incluso esa persona que piensas que no puede ser más perfecta se agobia con alguna parte de su ser. ¿La solución? Aprender a querer. A nosotros y a los demás. Sí, señoras y señores, es así de sencillo.

Hola, hola!

Cuando esta entrada se publique estaré en la presentación del nuevo curso, en un centro nuevo y con gente nueva. ¡Deseadme suerte!

Este verano leí un libro que ha cambiado mi manera de verme a mi misma y, por lo tanto, la manera en la que ahora veo a los demás. Así que os voy a contar algunas de las cosas que he aprendido.

El libro es “Gordi -Fucking- Buena” de Elena Devesa Y Rebeca Gómez de la página We Lover Size. (Podéis leer la reseña que escribí en mi blog literario)

Quiero comenzar esta entrada asegurándote una cosa, todos tenemos complejos. Sí, incluso esa persona que piensas que no puede ser más perfecta se agobia con alguna parte de su ser. ¿La solución? Aprender a querer. A nosotros y a los demás. Sí, señoras y señores, es así de sencillo.

Lo que os voy a contar no hará que seáis automáticamente más felices, es un proceso y lleva tiempo, pero vale la pena, confiad en mi.

¡Empecemos!


1. Todos tenemos complejos.

Quiero que esto quede muy claro, no eres un bicho raro porque no te guste una parte de tu cuerpo, a todos nos ha pasado. Pero se puede aprender a aceptarla como una parte de nosotros e incluso en algún momento llegar a quererla.

2. Mírate siempre con una sonrisa.

Sonríete a ti mismo cada vez que te mires, en un espejo o el reflejo de un escaparate, es un buen comienzo para esa nueva relación que quieres forjar contigo mismo. Conseguirás poco a poco (más rápido de lo que imaginas) cambiando la manera en la que te sientes sobre ti mismo.

3. Háblate (y trátate) con respeto.

Cada vez que hables contigo mismo hazlo con respeto y paciencia. No te insultes, no te grites, no te enfades contigo. Sabes que lo haces lo mejor que puedes y las cosas a veces no salen como queremos, pero no es tu culpa. La vida sigue, aprende de tus errores y corrige, tente paciencia.

4. Mímate mucho.

Dedícate tiempo, lee, empieza una serie, date un baño mientras lees o ves esa serie (recomendación estrella) escucha música, ve de compras tu sola, sal a tomar un café, prepárate tu postre favorito, hazte un masaje, sal a pasear…

Hay un millón de maneras de darte las gracias a ti por ser quien eres, elige las que más te gusten ¡y disfruta! Es importante que las hagas sola, que te dediques tiempo para reflexionar y para observarte.

5. No te compares.

Esta es la más difícil de todas, y, aunque la haya dejado para el final, es la única y verdadera. No te compares, todos somos distintos y eso es genial. Esa parte del cuerpo que envidias de otra persona puede ser lo que ella envidia de ti. Es verdad que es difícil, pero inténtalo. Siéntete bien contigo mismo porque eres genial, no porque te consideres mejor que nadie y a la vez, no sientas que eres peor que nadie.


Espero que este post te ayude un poquito a superar esas barreras. Y te resuerde que eres genial tal y como eres, quiérete en cada momento de tu vida.

¿Qué os ha parecido el post? ¿Cuáles son vuestros consejos?

Nota: la imagen de la portada es de María Gracia Fotografía

Un abrazo electrónico,

PauAldana

2 comentarios en “Hablando de complejos”

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